Hace unos años habían ventas y restaurantes donde te los servían con chanquetes, el contraste de la textura de los
pimientos con el crujiente de la fritura es una delicia. Ahora que los chanquetes están prohibidos ese plato ya no se encuentra. Yo le doy mucha importancia al aceite y al vinagre que utilizo en esta receta. A mi me gustan los pimientos asados y aliñados solo con aceite de oliva virgen extra, vinagre de jerez reserva, sal y cebolla cruda picada. Esa es la receta que quiero hacer para vosotros, pero con melva y huevo duro también están riquísimos.
Ingredientes:
3 pimientos verdes
1 pimiento rojo
Aceite de oliva virgen extra
Vinagre de vino
Sal
Media cebolla

Poner los pimientos en una bandeja con un chorrito se aceite de oliva y meter en el horno a 180
grados en función grill.
Darles la vuelta de vez en cuando para que se asen por todos los lados. Cuando esten bien tiernos y asaditos, se sacan y se dejan atemperar para quitarles la piel sin quemarse.
Se les quita la piel y las pepitas a todos los pimientos y se cortan en tiras.
Se pica media cebolla cruda y se añade a los pimientos. Aliñar con sal aceite y vinagre y meterlos en el frigorífico para que esten fresquitos a la hora de consumirlos.



