Son el cuarto y el quinto eslabón de una familia de hosteleros que desde 1882 dirige el mítico restaurante Casa Gerardo de Prendes, un establecimiento que empezó como humilde casa de comidas que satisfacía el apetito de los viajeros
accidentales y que, 124 años más tarde, se convirtió en el buque insignia de la culinaria del Principado.
Pedro y Marcos Morán son, con frecuencia, los embajadores de Asturias por el mundo adelante. Su cocina es conocida y reconocida en foros y seminarios internacionales, y en sus vitrinas y anaqueles el tiempo ha ido depositando los premios y distinciones que esta pareja de cocineros ha ido consiguiendo en
tres décadas de apasionado ejercicio profesional. Don Pedro y don Marcos son profetas en su tierra y fuera de ella. Si uno de sus antepasados logró hacer famosa la fabada de la casa, a Pedro Morán no le tembló el pulso para adaptar el guiso asturiano a los tiempos actuales con el riesgo que ello
implica. Hay que ser un creador de primer orden para ser un reformador tan profundo y atreverse a modificar una receta que es un símbolo regional. La fabada, que forma parte de los entresijos de Asturias, es un guiso rotundo y sencillo que los tratadistas y los visitantes ilustres han maltratado con adjetivos excesivos y alabanzas hiperbólicas.
Ristoranti: Casa Gerardo



