Todas celebraciones porpulares que no piden más que un hotel barato y muchos deseos de atiborrarse de buena cocina regional.
Estas fiestas dan una idea clara de los productos que predominan en la gastronomía sevillana, especialmente en las zonas de Isla Mayor, La Puebla del Río y Coria del Río. Cangrejo de río, camarones y albures son protagonistas de los platos típicos de la región, en preparaciones ya tradicionales como los albures en salazón, el cangrejo con tomate o los camarones con pimiento. Aunque el rey indiscutido de la cocina local es sin duda alguna el arroz. Por tratarse de la primera provincia productora de arroz en España, las reservas turísticas en Sevilla son el pasaporte para conocer una variedad casi infinita de preparaciones basadas en él: arroz con camarones, arroz con conejo, arroz con cola de cangrejo, arroz con pato. Y la lista sigue.
En la sierra sur sevillana, a 65 Km. de la capital, el itinerario gastronómico ofrece en Morón de la Frontera una de las muchas sorpresas que a sus visitantes reserva Sevilla. El conejo y la perdiz se comen aquí estofados, y se asegura que resultan difíciles de olvidar. Los conventos de Santa María y Santa Clara, por otra parte, proveen a la zona de dulzuras igualmente inolvidables, entre las que destacan los pastelitos de almendra y las completamente artesanales tortas de hoja.
La repostería de la zona de La Campiña pide también un alto obligado. En Estepa, los célebres roscos de vino, los mantecados, los polvorones y, en especial, las confituras navideñas disfrutan de una fama mundial. La tradición repostera se remonta en Estepa a finales del siglo XIX, y los métodos de elaboración mantienen aún hoy la impronta artesanal.
Por la frescura de sus productos, la originalidad de sus preparaciones y el cariño artesanal de sus procesos de elaboración, Sevilla invita a ser saboreada a cada paso. Una alternativa para tener muy en cuenta en el momento de realizar las reservas de hotel para nuestras próximas vacaciones.
Jorge Alberto Guiñazu



